Hoy vamos a comentar como cuidando nuestra alimentación podemos prevenir las enfermedades del corazón.

La arteriosclerosis también llamada aterosclerosis es un proceso degenerativo que puede afectar a las arterias de todo el cuerpo.

El engrosamiento y endurecimiento de la pared de las arterias, unido a la disminución de su luz o diámetro interior, trae como consecuencia una disminución en el flujo de sangre que circula por ellas. Menos aporte de sangre significa menos vida.

La alimentación es posiblemente el factor que más influye en la arteriosclerosis. En los lugares en los que siguen una alimentación natural, apenas se dan casos de arteriosclerosis. En cambio, es cada vez más frecuente en los países occidentales, a medida que la alimentación se hace más artificial.

En cuanto a la alimentación se recomienda aumentar el consumo de fruta, cereales integrales, legumbres, verduras (preferentemente coliflor, col, repollo, brocoli, espinacas, tomates), frutos secos, fibra, ajo, aceites, antioxidantes y pescados azules ricos en omega 3.

En cambio, se recomienda reducir el consumo de colesterol, grasa saturada, ácidos grasos “trans”, carne, quesos curados, huevos, lácteos, proteínas, bebidas alcohólicas, café, azúcar blanco y sal.

Por ejemplo, los quesos curados como el parmesano son ricos en sal, en grasa saturada y en colesterol: tres enemigos de la salud de las arterias.

Así que con hábitos saludables podemos reducir el riesgo de infarto. ¡Os animo a empezar desde hoy mismo!