Bye-bye ciudad o cómo solucionar la despoblación rural

Queremos dar más visibilidad y difusión a aquellos proyectos que han realizado nuestros alumnos y han supuesto una ventaja cualitativa a nuestros compañeros de viaje. Pero, ¿quiénes son exactamente esos compañeros?, pues son todos aquellos emprendedores o empresas que nos apoyan y nos ayudan a fomentar la innovación.

El Máster en Innovación, 100 % becado, es un programa pionero que quiere promover la innovación. Las empresas proponen un reto a H2i para que los alumnos puedan participar y dar lo mejor de sí mismos aplicando, de forma práctica, las metodologías aprendidas para encontrar una solución a este reto.

Despoblación rural

Uno de nuestros compañeros de viaje, Almanatura, nos planteó una situación complicada que trasladamos a un grupo de alumnos para que encontraran una solución creativa e innovadora a este problema social que nos afecta: la despoblación rural. Los pueblos son esos lugares a los que acudimos muchos de nosotros en vacaciones o cuando queremos huir del ruido de las ciudades pero que, al terminar el período vacacional, abandonamos dejando que la realidad golpee a estas zonas de España que cada vez se quedan más vacías. 

El problema de la despoblación rural no solo supone que las casas del pueblo puedan deteriorarse o caerse porque nadie las cuide. También afecta a la progresiva pérdida de servicios: tiendas, colegios, médicos, transportes, administraciones, etc., o problemas más de fondo como la propagación de incendios. Nadie limpia el terreno, ni puede avisar de que hay un foco.

Todas estas razones y muchas más, fueron las que el grupo de alumnos formado por Isabel, Ana, Jose y Naty descubrieron cuando comenzaron con la fase de investigación del reto de Almanatura: ¿Cómo podríamos hacer para que la gente regrese y eche raíces en las zonas despobladas de España? 

En una charla entretenida con ellos descubrimos cómo se sentían de perdidos nada más conocer el reto, tan solo dos semanas después de comenzar el máster y sin apenas haber tenido contacto previo con este tipo de metodologías (aunque Naty si tenía algún conocimiento previo). La incertidumbre de cómo poner en marcha este proyecto les hizo dudar de ellos mismos. Sin embargo, el apoyo de los profesores y la estructura diferente de las clases, en las que se combina la teoría con la aplicación práctica de lo aprendido, fueron fundamentales para organizarse y lanzarse. 

 

Investigar, investigar e investigar

En la fase de investigación cualitativa se metieron a fondo en el problema, y salieron de viaje para enfrentarse directamente a él. En Herreros, una población de Soria en la que actualmente viven 15 personas, pudieron comprobar en primera persona los problemas derivados de este abandono de los pueblos. Sin embargo, como nos dijo Jose: una buena investigación les hizo ver que su problema no era solo que la gente se marchaba del pueblo sino que existía un nuevo colectivo de gente de ciudad que quería marcharse a vivir a pueblos pero que tiene muchas dudas: ¿a qué pueblo ir?, ¿qué consecuencias sociales pueden derivarse de esta decisión?, ¿qué pasos dar?, ¿encontraré empleo en esta nueva zona?, etc.

Esto les llevó a extraer sus primeras conclusiones:

  • La fase de investigación es fundamental. Tener una buena base permite encontrar soluciones más adaptadas a las necesidades reales.
  • Hay que ser “fuertes” para saber reorientar el proyecto descartando toda la investigación y horas de trabajo que no te aportan para un futuro.
  • La pregunta al problema había que reformularla: ¿Cómo podríamos dar a conocer los pueblos a las personas que quieren irse a vivir a uno de ellos?
A partir de este momento, comenzaron a fluir ideas para encontrar una solución al nuevo reto. Desde las más extrañas hasta las propuestas más serias y elaboradas. Sin embargo, hay que poner los pies sobre la tierra y comenzar a traer a la realidad las propuestas elegidas. Es en este momento en el que puedes comprobar la utilidad y el valor de las ideas. Según Isabel: probaron varias pero algunas no encajaban, otras no eran viables, etc., y llegaron a pensar que no iban a encontrar la solución adecuada pero finalmente lo consiguieron: crearon una plataforma web y una App para conectar gente de la ciudad que buscaba pueblos con pueblos que buscaban personas.
 
Estas aplicaciones incluían las necesidades y dudas de la gente y les ofrecían los pueblos que más encajaban. Además de crear la figura de un embajador del pueblo que se encargaba de enseñarles la zona y sus ventajas.
 

El aprendizaje

¿Y el máster?, ¿realmente han alcanzado su objetivo? Las caras de satisfacción y alegría se notaban en su forma de hablar. Según Isabel: a pesar de todas las incertidumbres y dudas que te surgen durante el proyecto te das cuenta de que has aprendido de una forma rápida, fácil y en equipo.

Además, se pueden sacar buenas conclusiones sin necesidad de llegar a conflictos en el grupo, nos subraya Naty.

Pero este proyecto no se ha quedado aquí. La idea ha gustado tanto a Almanatura que próximamente nos contará su experiencia y cómo ha evolucionado el proyecto bye-bye ciudad. Estamos encantados de ofrecer soluciones a nuestros compañeros de viaje y que nuestros alumnos estén satisfechos con su aprendizaje.

 

Ya sabes, si quieres ir a vivir a un pueblo di bye-bye ciudad.