Diseñando espacios para las personas

La innovación es, sin duda, la vía para que las empresas crezcan. Ese crecimiento está en manos de las personas. Se lleva a cabo en ambientes o espacios de trabajo adecuados en los que la creatividad y las relaciones fluyan de forma más sencilla para aumentar el bienestar y la productividad del equipo.
A todos nos suena o hemos visto en imágenes las instalaciones de Google: salas de recreo con futbolines, billares, multitud de cafeterías y terrazas e incluso salas de descanso y guardería para conseguir que sus empleados se sientan lo más confortable posible. En general, esos ambientes están pensados para fomentar la creatividad, para no circunscribir al empleado a un espacio que la limite. 
 

Espacios innovadores

En ese sentido, son muchos los arquitectos que han entendido que el espacio influye profundamente en el desarrollo laboral de las personas. Los despachos y espacios cerrados no dejan fluir las ideas ni las relaciones entre los equipos, reduciendo las posibilidades de crecimiento. Por todo ello, esta corriente tiende a construir espacios sin paredes, sin zonas delimitadas que dan la posibilidad al empleado de sentarse en lugares diferentes, un espacio modular que permite que los equipos no sean estancos y que, dependiendo de los proyectos, se configuren de una forma u otra.

Es importante que los equipos que van a utilizar un espacio participen en su diseño. De nada sirve crear el mejor espacio del mundo si no conocemos las necesidades reales de las personas que lo van a utilizar. En este sentido, empresas innovadoras como Airbnb contaron con las opiniones y necesidades de sus empleados para rediseñar sus oficinas:

“La participación en el proceso creativo de un diseño funcional no solo les ha dado a los equipos confianza sino también un aprendizaje real y un gran orgullo por el lugar que ayudaron a construir.” Aaron Taylor Harvey. Creative Director de Airbnb.

 

Es importante también, como decíamos, que los espacios sean flexibles y que se adapten a las necesidades de los equipos. En esta línea, Dave Coplin, CEO de The Envisioners afirma que “El trabajo flexible incluye también la posibilidad de poder elegir la ubicación más adecuada para ella tarea que vas a realizar”.

Un espacio que fomente la creatividad es un espacio que fomenta la interacción de las personas y el aprendizaje. En este sentido, este modelo se está llevando a algunas escuelas en las que se han eliminado las aulas y los espacios fijos. En estas escuelas se anima al estudiante a encontrar su espacio, aquel en el que se sienten mejor o les parece más adecuado. Alison Williams, investigadora asociada en Ravensbourne, afirma que “los propios espacios pueden sostener y amplificar la resonancia creativa a través de sus posibilidades y su capacidad de ayudar a individuos y grupos a involucrarse y desconectarse con el espacio, las ideas y entre ellos mismos.”

Existen ya centros educativos que aplican este modelo como son el Vittra’s school en Estocolmo o en Madrid, la escuela el Dragón en la que como afirman en su propia web: “los alumnos no están limitados a las cuatro paredes de una aula sino que pasan gran parte de su jornada en diferentes lugares en los que están aprendiendo a través de su experiencia, lo que se denomina aprendizaje implícito.”

 

Y tu espacio de trabajo, ¿limita o impulsa tu creatividad?