Los beneficios del Design Thinking para la transformación social

El emprendimiento y creación de proyectos con un objetivo social se está afianzando en el horizonte empresarial. Antes existían dos tipos de empresas: aquellas que tenían un objetivo financiero y económico y las que tenían un objetivo de trabajo y ayuda al prójimo como las ONG. Cada una caminaba por separado. Sin embargo, hoy en día la transformación social ha aunado lo mejor de cada tipología de empresa para llevar a cabo proyectos sociales que sean eficientes de una forma operativa y que puedan tener acceso a capitales que no sean solo de caridad o donaciones.
Design Thinking es una filosofía de pensamiento de diseño que cambia la forma de abordar los problemas de cualquier índole, utilizando procesos participativos para conocer las realidades de todos los actores implicados en el problema e incentivar su colaboración. Es un proceso más natural y cercano a las personas –Human Centered Innovation-.
 

¿Cómo actúa Design Thinking sobre la innovación social?

La innovación social no solo se centra en la creación de nuevas ideas disruptivas que cambien el mundo como Kaggle la red social en la que participan científicos de todos los campos para encontrar soluciones a los problemas más graves del tercer mundo. Sino también se identifica con la mejora de procesos existentes que hasta el momento no eran eficientes, como los sistemas de extracción de agua en aquellos poblados cuyos habitantes tienen que caminar durante varias horas para llenar sus garrafas de agua.

Es decir, las grandes ideas son aquellas que ofrecen, además de un beneficio, un impacto social significativo. La metodología de Design Thinking nos enfrenta al reto de conocer de manera profunda y detallada la situación y entorno social del problema. Una vez analizada y evaluada la información surgen las ideas de cambio y ayuda. Se seleccionan las mejores ideas y se apoyan en herramientas –mind map, antiproblema, analogía forzosa, etc.- para seleccionar la mejor forma de resolver el problema. Finalmente, se realiza un prototipo, a menor escala, de la solución escogida y se testa con los actores que intervienen en el proceso. Si es necesario se adapta y se vuelve a formular hasta que la solución sea la adecuada y se pueda escalar.

 

¿Qué beneficios aporta el Design Thinking en la transformación social?

Design Thinking es una metodología de trabajo muy eficaz para dar respuesta a problemas concretos. Esta cualidad es muy importante cuando se trabaja con colectivos marginados o vulnerables. No se pueden crear propuestas que pongan en riesgo la integridad o situación de estas personas, ya que no se pueden correr riesgos adicionales. Por esta razón, las empresas sociales miden mucho los proyectos de innovación a los que se lanzan. Design Thinking ayuda a mejorar la calidad de los servicios sociales desde el comienzo minimizando los riesgos.

Muchos de los problemas sociales tienen ideas preconcebidas en cuanto a su resolución y se considera como un hecho establecido el sistema actual. Con las metodologías de Design Thinking se pueden crear ideas desde otra perspectiva, eliminando los prejuicios o discriminaciones establecidas.
 

Design thinking es una manera de conseguir lo imposible a través de la colaboración y participación social.

“Imposible” es solo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo.”
Muhammad Ali

¿Te atreves a transformar el mundo?