Cuando iniciamos una relación de pareja… ¿quién no ha deseado que seamos uno para el otro por siempre? En el momento del enamoramiento, no nos parece tan irreal que sí puedan existir los cuentos de hadas y el “felices para siempre”. En esta parte de la relación ¿quién piensa en la infidelidad? ¿no? pues, no está de más plantearse algunas cuestiones a platicar.

Los elementos de la infidelidad quizá puede iniciar de hecho antes que la relación misma, esto pasa porque suponemos muchos acuerdos basados en expectativas al respecto de quién es y cómo piensa la otra persona. Vamos suponiendo que tenemos los mismos gustos, opiniones, creencias, valores y expectativas que el otro en la relación de pareja.

Lo primero sería reflexionar ¿qué es lo que deseo? y también ¿qué ofrezco en una relación amorosa? ¿Lo habías pensado? Casi  siempre estamos buscando cosas en el exterior, seguro tienes en tu mente a la pareja ideal (y si no la tienes, seguro sabes lo que NO quieres).

Pero ahora, ¿qué es la fidelidad? Cada quien tiene sus límites y conceptos de fidelidad, dicho concepto puede incluir la exclusividad o no sexual, cumplimiento de los acuerdos establecidos, respeto y congruencia en los propios principios morales. El concepto de fidelidad se construye de pareja en pareja ¿cómo ha ido cambiando tu propio concepto de fidelidad a lo largo de tu vida?

¿Qué es la exclusividad sexual? Es un acuerdo de pareja en dónde ambos se prometen tener relaciones sexuales sólo con su pareja. La cual puede ir empatada o no con el concepto de fidelidad en una relación.

Si lo principal es no suponer que mis principios y los tuyos son los mismos. ¿Qué debo hacer entonces? Una opción es establecer y negociar acuerdos desde el principio y a lo largo del tiempo de la relación. Aún cuando determinen que no hay exclusividad sexual, también debe haber acuerdos de cuándo, con quién, cada cuánto tiempo, con qué características, etc. Parece que todo esto no es de una sola plática ¿O sí?

Aquí te dejamos algunas claves para mantener la fidelidad en la pareja.

  1. Comunicación asertiva que ayude a generar una solución o un renegociación de un acuerdo. En serio, escucha lo que tienen que decirte y no sólo para contestar. Piensa en lo que vas a decir, trata de no hacerlo cuando estés en un momento de furia que pueda herir a la persona. Busca el momento más neutral para abrir la conversación para que de verdad haya apertura de ambas partes.
  2. Dedica tiempo a la relación. Regala un mensaje, sorpresas, actividades compartidas, puedes también brindar apoyo, actividades en conjunto y atenciones a la otra persona para generarle bienestar. Aún en relaciones a distancia, la relación de pareja requiere tiempo (sólo evita asfixiar).
  3. Pon en una balanza lo que para ti es importante en tu vida y en tu relación. No es necesario que te quedes con alguien con quien la balanza pesa más hacia lo negativo. Nadie cambia si no lo desea. Decide si deseas o no con seguir en la relación de pareja, no te engañes y esperes a que el dolor se supere de la noche a la mañana, sobre todo, cuando ya hablaron y se siguen rompiendo esos acuerdos.

¿Quieres saber más sobre cómo tener una relación de pareja más sana? Sigue nuestras siguientes publicaciones.