La causa más común para la disfunción eréctil ocurre cuando se altera el flujo sanguíneo en el miembro masculino, lo cual puede ser un resultado común de la arteriosclerosis y la diabetes. De hecho, en aproximadamente el cuarenta por ciento de todas las personas mayores de 50 años, la disfunción eréctil es causada directamente por la arteriosclerosis. Alrededor del 50% de todas las personas que sufren de diabetes y dependen de la insulina sufren de algún tipo de disfunción eréctil.

La disfunción eréctil se define como la incapacidad de lograr o mantener una erección que sea suficiente para tener relaciones satisfactorias. Las emociones que coinciden con esta condición a menudo tienen un efecto significativo en la autoestima de un hombre, así como en la relación con su pareja. Aunque la incidencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad, no es un resultado inevitable del envejecimiento. Para las personas mayores y para los demás, la disfunción eréctil puede ocurrir como consecuencia de enfermedades específicas o de tratamiento médico para ciertas enfermedades.

Las causas físicas más frecuentes que se relacionan con la disfunción erectil son enfermedades vasculares, incluyendo arteriosclerosis, hipertensión y otras condiciones que interfieren con el flujo de sangre al órgano sexual. Un suministro arterial adecuado es fundamental para la erección, cualquier trastorno que afecte el flujo sanguíneo puede estar implicado en la etiología de la disfunción eréctil. Algunas enfermedades asociadas pueden afectar al sistema vascular y al sistema nervioso. La diabetes es un ejemplo de ello.

La hipertensión en pacientes con diabetes con frecuencia manifiesta ciertas propiedades únicas y desafiantes. Por ejemplo, las personas con diabetes tipo 2 a menudo tienen dificultades con su ritmo cardiaco y su presión arterial, además la diabetes causa problemas de circulación. Cuando los nervios están involucrados, los estímulos sexuales no se transmiten apropiadamente desde el cerebro y se desarrolla esta molesta condición.

Varias investigaciones han dado lugar a avances significativos tanto en el diagnóstico y el tratamiento de la disfunción eréctil. Los médicos ahora entienden que aproximadamente el 85% de los casos se atribuye a condiciones físicas, mientras que sólo el quince por ciento se debe a condiciones psicológicas.

Algunos medicamentos recetados a menudo causan la disfunción eréctil como efecto secundario. Muchos medicamentos que entran en esta categoría incluyen antidepresivos, antipsicóticos, tratamientos para el cáncer de la próstata, la quimioterapia y algunos antihipertensivos en particular beta-bloqueantes, diuréticos, etc. Sin embargo, el mayor número de casos de disfunción eréctil son causados ​​por reacciones a medicamentos específicos, un cambio de formula a otro tipo de medicamentos es a menudo todo lo que se necesita para corregir la condición.

Se recomienda mantener enfermedades como la diabetes y la hipertensión bajo control, de esta manera se tendrá una mayor prevención y control sobre la disfunción sexual. Aproximadamente una de cada tres personas tiene la presión arterial alta (hipertensión), esto requiere un seguimiento regular, ya sea por el profesional médico o en casa.  Además, los efectos beneficiosos de mantener un control sobre la presión arterial, se observan en una mejoría en la circulación de la sangre.

Muchas personas tienen presión arterial alta o diabetes durante años sin saberlo. La hipertensión y la diabetes son la principal causa de la disfunción sexual. La única forma de saber si tienes presión arterial alta o niveles altos de glucosa es realizar una prueba rápida, de esta manera podrás contrarrestar posibles enfermedades secundarias y ejercer un mayor control sobre posibles condiciones negativas como la disfunción eréctil.